5 de febrero de 2016

Ser

Ser

Todo en el Ser es Ser,
La lluvia y la algarabía,
el  silencio y la pasión,
la ternura y el olvido,
el beso y la compasión.
Todo  en el Ser es destino
de ser uno en ti y en Dios,
de ser con el otro uno,
de Ser en el corazón
un latido que recuerda
que sólo existe el  amor.

(José Miguel Román Aguirre)


11 de enero de 2016

Un proyecto en común



En mis noches a la luz de las estrellas, sueño con un mundo evolucionado donde la fuerza de hombres y mujeres es diferente pero complementaria, que bailan al ritmo de los latidos del corazón de este hermoso planeta. Un mundo donde la energía femenina y masculina se adapta a las leyes de la naturaleza, generando un enorme potencial en perfecta armonía. 
 
En mis noches de esperanza, sueño con un planeta habitado por hombres y mujeres que decidieron dejar atrás el miedo a sentirse ellos mismos, y abrazaron el alma del otro. Hombres viriles, con tiernos corazones que no se ocultan detrás de la agresividad si no que la canalizan y que son capaces de reforzar su masculinidad más allá de la competencia y de la superficialidad en las relaciones. Avanzan sin miedo en una danza dual entre el cuerpo y el alma. Mujeres que decidieron vivir desde las entrañas sin ocultar sus sentimientos, fuertes, dadoras de vida, conocedoras de su espacio y en constante movimiento. Avanzan en la construcción de una sociedad creativa que es la dinámica del propio universo. Desde esta conexión con el principio femenino y masculino ascendemos a un nuevo mundo donde la confianza y el respeto están integrados.
En mis noches de juego y ternura, sueño con una sexualidad sin fronteras, libre de creencias y juicios, de culturas castradoras y mentes estrechas. El perfecto juego donde nadie es más que nadie. La perfecta combinación del fuego y del agua, del blanco y del negro, del Yin y del Yang, del hombre y de la mujer mezclándose íntimamente en exquisita armonía. 
 
En mis noches, sueño con el hombre que dejó atrás el patriarcado y navega junto a su compañera en un proceso compartido de libertad creadora. En la mujer que levanta el vuelo como el ave fénix renovada y fuerte, conectada con la esencia salvaje que surge de sus entrañas, llena de energía y de eternos presentes.
Sueños y anhelos que nacen del corazón de hombres y mujeres dispuestos a reinventarse una y otra vez, sin jamás renunciar a seguir creciendo . La danza cósmica de Shiva y Shakti, la esencia del principio masculino y  femenino y nuestra razón de estar aquí .Entreguémonos desde el corazón en pos de esta gran unión que trasciende los egos y construyamos un futuro en armonía.

1 de enero de 2016

Un año por recorrer

año por recorrer


1 de enero de 2016, un lienzo en blanco para pintar con los colores del alma, un cuaderno en blanco para escribir ilusiones y proyectos que se quieren hacer realidad.Atrás quedaron las palabras no dichas, anhelos que cayeron en el olvido, rencores escondidos y amores frustrados. Un nuevo año para diseñar tu vida y trabajar duro por ella. Que no pasen en vano los días, que no caigan en saco roto los fracasos, sino que aprendamos de cada derrota, haciendo un guiño a nuestra propia ignorancia, reconociéndola.

Hoy, tengo un gran lienzo para plasmar mis talentos, dibujar mis sentimientos, diseñar mis sueños, colorear la magia de la vida en cada acto.
Una lluvia de blancos pétalos cae sobre este magnifico lienzo invitándonos a caminar seguros, llenos de entusiasmo renovado, de dicha infinita que nos conecta con la alegría de existir. Pétalos que acarician como la inocencia de un niño y que están al otro lado del espejo, donde solo se dejan ver por los ojos que saben mirar.

22 de noviembre de 2015

Islas de luz


luz


Hay días que amanecen grises y extraños, una densa niebla invisible flota en el ambiente encogiendo la silueta de los caminantes. Pareciera que las sendas tan claras de ayer se hubieran desdibujado hoy. Pareciera que una mano misteriosa cubriera los ojos del alma y fuéramos dando tumbos, confundidos y perdidos inmersos en una marea oscura. Hay días en los que la luz se ve opacada y un velo extraño cubre los corazones de los seres de este planeta, haciendo que algunos pierdan la razón y otros el alma.
En esos mismos días grises y extraños, hay seres que van más allá de la densa niebla, y con una chispa de amor y alegría, abren grandes claros de azul en el cielo de nuestras vidas. Tienen el don de amansar mareas caóticas y devolverles la templanza de las aguas tranquilas. Son islas de luz en medio de un océano tempestuoso que susurran dulces melodías a los corazones adormecidos   y cansados de deambular de un lado a otro, sin otro horizonte que un mundo vacío . Entretejen vestidos de conocimiento para aquellos que se desnudaron de sus viejos ropajes y alimentan el espíritu de los que despertaron del letargo. Son estrellas muy luminosas que sobresalen a la oscuridad de la noche,  emanando destellos de sabiduría. Construyen puentes entre lo visible e invisible, rescatando a otras estrellas que se perdieron en la noche de los tiempos, y extienden sus manos a quienes estén dispuestos a transformar sus entrañas.

11 de noviembre de 2015

Te coloqué en el pedestal de mi vida


Pedestal

Te coloqué en el pedestal de mi vida pero hoy ese pedestal se ha caido y se ha roto en pedacitos. Te coloqué en lo más alto de mi, te seguí y te admiré, fuiste mi referencia durante mucho tiempo. Pero hoy, he abierto el abanico de mi experiencia y he visto más allá de lo que nunca pude ver. Hoy, veo tus sombras más claras que nunca, tus miedos escondidos bajo mil sonrisas y tus dudas entre las nieblas de tus decisiones.Te coloqué muy arriba sin darme cuenta que lo que deslumbró mi corazón estaba oculto en mi y, que ahora, lo veo y lo reconozco gracias a ti. Recogeré los trozos rotos, y soplaré para que el viento se los lleve allí donde el alma vuela libre y tranquilo, allí donde no existen pedestales ni temores, para que un suspiro de aire me traiga de vuelta el brillo de tus ojos y el aroma de las rosas de tu jardín que tanta belleza han dado a mi vida. Gracias por estar siempre y ser el aire fresco que enternece mi alma.