1 de marzo de 2017

Un mal día


Cuando el sol interno se esconde, los nubarrones campan a sus anchas en el cielo de mi vida. Los colores dejan de brillar y el invierno  se cuela por los poros de mi piel. Los paisajes de mi mente se oscurecen y los árboles, en otros momentos frondosos de ilusiones, se ven desnudos y tristes. ¿Qué ha pasado? ¿Dónde se fue la alegría de ayer?  El día se ha convertido en una pesada carga  y me falta el ánimo para seguir… Sin embargo, el dulce aliento de un ángel ha limpiado las oscuras nubes de mi cielo. Ahora, el sol brilla en lo alto  hasta que una nueva tormenta aceche de nuevo el horizonte…Pero una cosa he aprendido: a valorar más los momentos en los que el sol ilumina mi camino.

Mai

autoengaño


La materia me incomoda, lo terrenal no es lo mío por eso  busco lo divino. El  presente se escapa de entre mis anhelos y el canto de sirenas me embriaga hasta perder la razón. Mis pies apenas rozan el suelo, mi cuerpo es ligero y mi alma vuela libre por los océanos de mis sueños. Anhelo la belleza de tu sonrisa y mil cosas más escondidas en tu alma. No quiero ver los conflictos, los oculté tras el alcohol, el tabaco y la droga. No, los problemas no existen, como tampoco existe la injusticia y la mezquindad porque  me escondo en mi mundo. Todo lo convierto en broma y no me quiero dar cuenta de nada. De esta forma me defiendo ante el mundo hostil. Este es mi mecanismo de defensa para sobrevivir. 

Mai

Mar y arena


Soy mar y diosa de los océanos, soy el hechizo y la seducción derramándose por la blanca arena de las playas del olvido. Soy la sirena susurradora de luz, que va creando un camino de estrellas  para los navegantes  del océano infinito. Llegué a esta playa de fina arena para descansar y soñé que todo era un sueño. 
Mai

2 de diciembre de 2016

En la infancia del Ser




Tiempo de amar en silencio,
tiempo de hablar con el alma,
tiempo cargado de aromas
que me devuelve a la infancia,
donde el ser se vive siendo
y el pasado no se extraña,
ni el futuro se desea
pues solo el presente abarca
el total de la existencia.
Manos de niña que juegan,
manos de niño que abrazan,
dibujando entre colores
universos de esperanza
sobre hojas de infinito
que son tu alma y mi alma.

(Jose Miguel Román Aguirre)

24 de noviembre de 2016

Los derechos de los animales

 
eskubideak
Animalien eskubideak

Animaliek eskubideak dauzkate eta bizia esplotazio eta sufrimenturik gabe bizitzea merezi dute, horretarako umeak txikitatik hezitu beharko genituzke, hauek maitatu eta errespetatzen ikastera. Egiten duguna etikoa den pentsatu beharko genuke eta beraienganako dauzkagun balioak koherenteak diren ala ez. Kontua ez da inor konbentzitzea, integratzea baizik. Horretarako aldaketa legalak beharrezkoak direla uste dut, baina ez lukete ezertarako balio izango ez badago kontzientzia sozialik. Oraindik lan asko daukagu egiteko, baina konpromezua eta edukazioa faktore oso garrantzitsuak dira animalien esplotaziorik gabeko mundu batera iristeko. Mundu arduratsuago eta helduago batera.

------------------------------------------------------------
Los animales han formado parte de mi vida desde que nací. Mis recuerdos se remontan muy atrás en el tiempo cuando todavía era una muy pequeña y cada noche  mi padre ordeñaba  las vacas mientras hablaba tranquilamente con ellas. El ambiente de la cuadra era profundamente relajador, la luz tenue, el silencio y un olor muy peculiar daban un aire de distensión y relax donde se daban cita todos los animales incluidos los perros y los gatos.   
Fueron los primeros que me hablaron de la muerte, el duelo y el desapego mientras lloraba desconsoladamente en una esquina por la pérdida de alguno de ellos. Los que me consolaron en mis momentos de tristeza. Los que    me enseñan a vivir en el presente porque para ellos ni el pasado ni el futuro tienen importancia. Los que me muestran  la empatía y  una increíble lealtad hacia los humanos. Los que me cantan desde lo alto del árbol  “vuela y sé libre”. Los que,  pase lo que pase, siempre siguen adelante   sin guardar rencor  y los que  me   demuestran una infinita gratitud.
A pesar de que los animales de mi infancia estuvieron  bastante bien tratados siempre me llamó mucho la atención el perro que estaba atado en la cadena, la antipatía de mi madre por los gatos, algún cazador de la familia, animales que se utilizaban para algunos trabajos, las carreras de burros  y la sokamuturra en las fiestas...etc.    Nunca entendí  que los humanos fuéramos de primera clase y los animales de segunda. En mi mente nunca existió esa división sino el mismo derecho a la existencia y al respeto. Sin embargo la realidad es muy distinta porque queremos a unos pero nos comemos a otros, amamos a unos pero somos muy crueles con otros, compramos mascotas y las abandonamos cuando crecen, les enjaulamos a capricho o les metemos en zoos buscando mil  justificaciones sin sentido.

Los animales tienen derechos y merecen vivir la vida sin sufrimientos y sin explotación. Se debería educar a los niños desde la más tierna infancia a quererlos y respetarlos porque desarrollarían un comportamiento responsable hacia todo ser viviente. Debemos reflexionar si lo que hacemos es ético, preguntarnos si nuestros valores hacia ellos son coherentes porque no se trata de convencer a nadie sino de integrar en el fondo de nosotros mismos que ellos son parte de la vida y no nos pertenecen, por esta razón, creo que los cambios legales son necesarios pero de nada sirven si no hay conciencia social. Tenemos mucho que hacer  pero  creo que la educación y el compromiso son factores importantes para el avance  hacia un mundo sin explotación animal, hacia un mundo más responsable y mejor.  
Mai